El Santiago Bernabéu cerrará la vigésimo sexta jornada de LaLiga EA Sports. Hoy a las 21h se miden Madrid y Getafe en un partido al que ambos conjuntos madrileños llegan necesitados. Los de Álvaro Arbeloa están obligados a ganar para seguir el ritmo pautado por el Barça, y los de Bordalás por su parte, buscan sacar algo positivo en una visita marcada en rojo en el calendario para cualquier equipo por la dificultad que supone un escenario como este.
Tras varias semanas de rotaciones en la zaga blanca — algunas por obligación y otras por decisión técnica — hoy los centrales disponibles se reducen a dos nombres: Alaba y Rüdiger. Con Huijsen tocado en plenas dudas, Asencio de baja por sus problemas en el cuello y con la posible aparición de algún canterano en la convocatoria, todo hace indicar a que el alemán y el austriaco partirán de inicio en este derbi.
366 DÍAS SIN JUGAR JUNTOS
Aunque parezca mentira, hay que remontarse más de un año atrás para encontrar la última vez que ambos jugadores fueron alineados simultáneamente como pareja titular de centrales. Aquel día fue Carlo Ancelotti quién lo hizo, en un mal partido de los blancos donde fueron derrotados en el Benito Villamarín (2-1), precisamente con un penalti cometido por Rüdiger y una exhibición del exmadridista Isco.
LA VOZ DE LA EXPERIENCIA
En un Madrid tan joven y rejuvenecido tras un relevo generacional en la plantilla, son dos de los jugadores más experimentados, no solo de la defensa, sino de todo el equipo. Durante mucho tiempo en el que Militao se encontraba en sus idas y venidas por lesiones, fueron la vieja guardia contrastada en un Madrid que alcanzó títulos.
Es cierto, que durante este tramo han compartido campo alguna vez, pero siempre fue con el austriaco como lateral y el alemán de central o los dos en el bloque central con el partido ya avanzado y con el ánimo de darles minutos o de relevar a algún compañero. Pero esta noche será de verdad. Hoy en día, lejos de su máximo nivel, siguen aportando cosas en los momentos que se les pide, y la cita de hoy es otra muestra de ello.
Será como volver al pasado verlos de nuevo juntos comandando desde atrás. Dos auténticos gigantes de la demarcación en su día que actualmente luchan consigo mismos en un estado de salud dañado por el sobreuso musculoesquelético. Dos futbolistas que seguramente tengan sus días contados en Valdebebas y en verano pongan rumbo a otros destinos menos competitivos. Pero hasta que lo hagan, darán su máximo en los últimos servicios como buenos soldados que fueron siempre.