Todo lo que ofrece el Spotify Camp Nou en día de partido
El catalán Carlos Viver y su 'sucursal' de las Guerreras, a por la Champions
La selección española femenina sigue buscando un camino que no encuentra desde la destitución de su mejor entrenador en la última década, el catalán Carlos Viver, con el que conquistó la histórica plata en el Mundial de 2019.
Ese equipo fue el último que encarnó de verdad el merecido apodo de las 'Guerreras' que nació en la época más gloriosa de aquel combinado nacional de Jorge Dueñas que tenía a la canaria Marta Mangué como gran referente, junto a Silvia Navarro, Carmen Martín, Macarena Aguilar, Marta López y compañía.
España rozó el oro en el Mundial de Japón hace algo más de seis años con una decisión arbitral más que discutible que dio a Países Bajos un 'siete metros' con 29-29 a seis segundos del final que transformó Lois Abbingh. Fue una 'voutade' más de las felizmente retiradas hermanas Bonaventure, un peligro público al silbato.
¡Desde que no se renovó a Viver, ni José Ignacio Prades ni el laureado Ambros Martín han dado con la tecla de un equipo necesitado de una gran renovación en la que faltan figuras con la grandeza de sus predecesoras. Ahora es Joaquín Rocamora el que trata de recuperar viejos tiempos gloriosos.
Viver siguió haciendo historia al rozar los cuartos de final de los pasados Juegos Olímpicos con Angola y acabar noveno (España fue última) y esta temporada se ha enfrascado en liderar el banquillo del Gloria Bistrita rumano, con el que acabó cuarto en el grupo A en la primera fase de la EHF Champions League.
El conjunto rumano es una especie de sucursal de las Guerreras con el liderazgo de la lateral izquierdo Danila So, la mejor artillera de la selección con tan solo 24 años. Completan la nómina española la pivote Kaba Gassama, la extremo izquierdo Jennifer Gutiérrez y la polivalente y talentosa central Paula Arcos.
Las rumanas superaron los octavos con dos victorias ante el Ikast danés, a domicilio por 34-35 con 11 goles de Danila So y en la vuelta por 37-28 con 14 goles de la hispanolusa. Su rival en cuartos será el potente Brest Bretagne Handball galo, que reinó en el grupo B y cuenta con la estelar rusa Anna Viakhireva. La ida será el sábado 18 de abril en Bistrita y la vuelta, el 26-A en Brest.
El Gloria Bistrita lidera la liga rumana con 18 victorias y una sola derrota en un mano a mano con el CSM Bucuresti que dirige la seleccionadora danesa Bojana Popovic (17-1-1) y al que tiene ganado el 'goal-average' particular a falta de tres jornadas. Eso sí, las capitalinas les ganaron las finales de la Copa de Rumanía (34-30) y de la Supercopa con tiempo extra incluido (40-39).
El Atleti insiste en el ‘no’ a Julián y freno a Casadó
Matarazzo, el primer estadounidense que puede conquistar España
Pese a estar años luz del líder en LaLiga, el Barça de Hansi Flick, el Atlético de Madrid está a cuatro partidos de ganar dos títulos. Esta es la asignatura pendiente de Diego Pablo Simeone desde 2021: tocar metal. Y ahora, lo tiene más cerca que nunca. El más asequible es, sin duda, la final de Copa del Rey. De vencer a la Real Sociedad este sábado (21:00 horas) en La Cartuja, el Atlético de Madrid justificará el increíble desembolso en el mercado de fichajes estival y encarará las semifinales de Champions League con menos presión y más convicción.
Pero los colchoneros que piensen que besar la gloria en Sevilla será pan comido están muy equivocados. Enfrente tendrán un hueso muy duro de roer: la Real Sociedad de Pellegrino Matarazzo, el estadounidense que ha enamorado a la exigente afición 'txuri-urdin' en tiempo récord. Algo aún más complicado teniendo en cuenta que la leyenda de Imanol Alguacil sigue muy presente en Anoeta. Imagínense la que se puede liar si conquista la cuarta Copa del Rey para la Real. De lograrlo, se convertiría en el primer entrenador estadounidense en levantar un título en España, un hito que añadiría una dimensión histórica a una temporada ya de por sí notable.
Su propia elección ya supuso un hecho novedoso en LaLiga. Matarazzo es el primer entrenador nacido en Estados Unidos que dirige a un equipo de Primera División, una rareza en un fútbol históricamente dominado por técnicos europeos. Hijo de emigrantes italianos asentados en Nueva Jersey, creció en una familia trabajadora y llegó a licenciarse en Matemáticas por la Universidad de Columbia antes de apostar definitivamente por dar órdenes desde el banquillo. No se le da nada mal.
De Alemania al mundo
De la escuela alemana, pasó por el Hoffenheim en dos etapas: primero en el cuerpo técnico de Nagelsmann y después como primer entrenador, y entre medias dirigió al Stuttgart. En 2024 sonó para dirigir a Estados Unidos en el Mundial que arranca en verano, pero finalmente optaron por Pochettino. A San Sebastián llegó ya empezada la temporada, después de que la aventura de Sergio Francisco, sustituto de Alguacil, saliese mal.
Tras 16 partidos y solo 16 puntos sumados, la Real Sociedad dio un volantazo a su proyecto que le ha sentado de fábula. Con solo 18 partidos al mando, la afición está completamente volcada con él. De momento, ha ganado 11, empatado 4 y solo ha perdido 3. Y el sábado espera sumar otro triunfo a su casillero.
Una diferencia económica importante
Ahora, a las puertas de una final, llega su gran examen. Enfrente, un Atlético de Madrid curtido en mil batallas y con un potencial económico superior. Muy superior, para ser honestos. Simeone cuenta con una plantilla valorada en casi 600 millones de euros (587), según Transfermarkt; la de Matarazzo está tasada en 272,2 millones de euros. Si fijamos la lupa en cuanto a gasto en el mercado de fichajes se refiere, la diferencia es insultante: el Atlético de Madrid ha desembolsado 229,95 millones de euros en fichajes esta temporada y la Real Sociedad solo 21,5.
La brecha es aún mayor contabilizando el gasto neto: el Atleti ingresó 145,5 'kilos' por sus bajas, gastando un total neto de 84,45 millones de euros; la Real Sociedad, que no pudo retener a uno de sus mejores jugadores este verano, Martín Zubimendi, ha generado 63,5 millones de euros este verano. Eso significa que, a diferencia del cuadro colchonero, ha tenido que salir al mercado de puntillas para cubrir una baja vital. Por suerte, en esto del fútbol, cuando el balón echa a rodar, no hay millones ni cifras que valgan. El reto de Matarazzo, eso sí, es mayúsculo. ¿Doblegará a Simeone y su poderoso Atleti?
