Tras el pitido final, los jugadores del Al-Nassr, junto a su capitán Cristiano Ronaldo, celebraron sobre el césped la victoria con sus aficionados. El portugués acaparó todas las miradas al lucir un 'bisht', la tradicional túnica del Golfo que representa aprecio, respeto y distinción, reservada habitualmente para altos cargos, jeques y figuras de gran relevancia.