La aventura de Borja Jiménez al frente del Sporting ya ha traspasado suficientes mares como para conocer de que está hecho el barco que maneja. El abulense le ha dado al equipo estabilidad, ánimo y un motivo para ganar cada encuentro y que nada tiene que ver con ese vida o muerte continuo que se vive cuando se está al borde de la caída.
Del cero de quince que precipitó la llegada de Jiménez se ha pasado a los 41 puntos en la jornada 27 y con el play-off a una victoria de distancia. Esa que se puede conseguir ante el Leganés (El Molinón, 16.15 horas) en el segundo compromiso consecutivo en casa.
El empate ante el Valladolid dejó un sabor agridulce en la parroquia rojiblanca, tanto por el resultado, como por la sensación de fragilidad del equipo mostró en algunos tramos del partido. Con el punto en el bolsillo, más el cosechado en Albacete, la victoria ante el Leganés adquiere una mayor importancia y más sabiendo que a la vuelta de la esquina esperan el Castellón, Las Palmas, el Deportivo y el Racing, sin olvidar la próxima salida, a Andorra. Todo un Tourmalet para confirmar o tirar por tierra las aspiraciones de ascenso.
Sin adelantar acontecimientos, el primer escollo es el Leganés, exequipo de un Borja Jiménez que cuenta con muchos de los efectivos de los que gozó la jornada pasada. La plantilla rojiblanca parece convencida de su poderío y así se percibe con el buen rollo de los jugadores esta semana en Mareo. La continua sonrisa de Otero da muestra de que sus molestias ante el Valladolid están olvidadas.
El míster confiará de nuevo la punta al cafetero que estará escoltado por Dubasin y Gelabert. El tercer acompañante en discordia podrá volver a ser Gaspar, que tras su lesión ha ido subiendo sus minutos de juego. El hueco de Nacho Martín y que fue ocupado por Justin la semana pasará a ser de Corredera. El otro cambio que se espera es la entrada de Diego Sánchez por Brian Oliván, influida quizás por el estilo de juego de un Leganés que, como bien dijo el míster, no va a esperar al Sporting en su campo, sino que aprovechará sus efectivos en ataque para subir líneas.
El conjunto pepinero está siendo otra de las víctimas de la tardía aclimatación a la categoría después de bajar de Primera. Desde la llegada de Igor Oca, en diciembre, no ha sido capaz de despegarse de la parte baja de la tabla aun teniendo una de las mejores plantillas. En esta ocasión, llega a El Molinón con dos bajas sensibles en defensa como son el central Jorge Sáenz y el lateral Rubén Peña.
El historial de encuentros en Gijón entre ambos equipos favorece y por goleada al Sporting, con un balance de cuatro victorias rojiblancas y ocho empates. En dos de esos triunfos estuvo presente el excapitán del Sporting, Alberto Lora, que será el homenajeado en la previa del partido en representación de sus compañeros de generación.