Neymar Jr. vivió su primera gran noche de este 2026. Salió al rescate del Santos, que transitaba por la zona de descenso, y con dos goles en los que mostró por qué es un extraclase derrotó al Vasco da Gama (2-1), que se hunde como colista.
La euforia se desató en la Vila Belmiro. Ney mandó un mensaje directo a Carlo Ancelotti en su intento de ser convocado para el próximo Mundial: tiene la capacidad de marcar las diferencias en cualquier momento aunque esté lejos de su mejor versión física.
Con su doblete, el '10' salvó la cabeza de su técnico, el argentino Juan Pablo Vojvoda, que iba a ser cesado en caso de tropiezo, tras haber sumado solo un punto en tres jornadas. También permitió al Peixe que pasara página tras la traumática eliminación sufrida el domingo en los cuartos de final del Campeonato Paulista a manos del Novorizontino, que juega la Serie B del Brasileirao.
El Santos quedó expuesto: fue el único grande en entrar en las semifinales del mejor torneo regional de Brasil, donde sí que estarán el Palmeiras de Vitor Roque, el Corinthians de Memphis Depay y el São Paulo que dirige Hernán Crespo.
Goles e insultos
El show de Neymar Jr. fue completo. Celebró su primer tanto mandando callar a sus haters y completando su celebración bailando con el banderín de córner a lo Vinícius Jr.
El '10' tuvo varios rifirrafes con el volante Thiago Mendes, con quien tenía cuentas pendientes desde su etapa en el PSG. Ambos fueron amonestados y juguetearon con la expulsión.
Según el mediocentro del Vasco, el encontronazo se debió a la actitud del '10'. "Es normal, es fútbol, cada uno defiende a su equipo. Él defiende lo suyo y nosotros lo nuestro. Yo solo le pedí un poco de respeto. En su celebración mandó callar a nuestra afición. No le dije nada del otro mundo y él me faltó al respeto. Pero es normal, el juego sigue", expuso.
Y cargó contra Ney y el arbitraje: "Hoy fue un partido prácticamente solo de Neymar; el árbitro solo pitó para él. En ningún momento pitó para nosotros. Pero no podemos hacer nada: nos vamos con la derrota. Ahora toca trabajar, levantar la cabeza", declaró.
Y, en el descanso, Ney explotó en la entrevista a pie de campo que le hizo la televisión que detenta los derechos de transmisión. "Es un idiota", dijo refiriéndose a Thiago Mendes. "Siempre es él quien arma lío, quiere hacerse el machito, es siempre así. Con todo respeto, es un idiota", señaló.
"Me rompió una vez en el PSG y hoy me lo prometió otra vez. Vamos a ver si es lo suficientemente hombre como para volver a romperme", dijo muy caliente Ney.
La animadversión entre los dos nació en diciembre de 2020, en un PSG-Olympique Lyon, que terminó con triunfo visitante por 0-1, en el que el volante cazó a su compatriota en una acción violenta y temeraria. Ney, que tuvo que retirarse en camilla, sufrió un esguince en su tobillo izquierdo. Thiago Mendes vio la tarjeta roja y, luego, recibió una sanción de tres partidos.
La familia de Thiago Mendes llegó a recibir amenazas de muerte y el propio jugador, días después de su acción, y en vista de la bola de nieve que se estaba creando, pidió perdón a Neymar por todo lo sucedido.
Ney definió como un crack
Esta última madrugada, la sangre no llegó al río. Después de las declaraciones de Ney, los ánimos se calmaron en el segundo tiempo, en el que el crack acabó decidiendo el encuentro, que acabó disputándose bajo un aguacero tropical, en una acción en la que superó a Leo Jardim con un toque suave y preciso, con el que el balón pasó por encima del cancerbero.
Ney se reivindicó. "Esta semana dijeron que yo era el peor jugador del mundo. Yo creo que jugué mejor el partido pasado. El fútbol es así: un día estás retirado y al siguiente ya tienes que ir al Mundial", expuso.
Recuperado de la artroscopia en la rodilla izquierda, que lo dejó dos meses de baja, Neymar pide cautela. Este ha sido su tercer encuentro en esta temporada 2026. "Estoy viviendo día a día, estoy trabajando para estar lo mejor posible en forma. Es mi segundo partido de 90 minutos en el año. Estoy trabajando y esforzándome", finalizó.