Carlos Álvarez es centenario con el Levante UD. En los prolegómenos del partido que enfrontaba al equipo granota frente al Deportivo Alavés, el futbolista sevillano recibió una camiseta conmemorativa por cumplir 100 partidos defendiendo el escudo levantinista. El Ciutat de València con más de diecisiete mil almas en un viernes laborable, acompañó el momento con aplausos. Una muestra más de respeto y devoción que siente la parroquia levantinista hacia el ‘24’, que tuvo que marcharse del terreno de juego en el minuto 57 por unas molestias musculares.
Desde que debutó en la victoria por 0-1 frente al FC Cartagena, ha sumado 14 asistencias y 14 goles. Y sin duda alguna, uno de esos goles siempre permanecerá grabado en la memoria colectiva del Levante. Porque Carlos Álvarez fue el nombre propio del ascenso.El jugador que en el minuto 97 se vistió de héroe y devolvió al equipo granota al lugar donde se merecía estar, que no es otro que Primera División. Su gran rendimiento, como no podría ser de otra manera, despertó el interés de equipos como Benfica. Pero por suerte para la afición granota, la negociación no llegó a puerto y se quedó en Orriols.
“Esto es un sueño. Cuando llegué aquí no me iba a imaginar que en las dos temporadas y media iba a conseguir ser centenario con el club. Estoy muy feliz y agradecido a la afición, a toda la gente que ha confiado en mí para jugar tantos partidos. Espero poder seguir dando alegrías al club”, confesó Carlos Álvarez. También hizo un llamamiento a la afición de cara a la visita del Girona al Ciutat: “Os necesitamos a todos, como siempre hacéis, pero ahora más que nunca porque estamos en un momento muy importante. Espero que lo llenemos y esto sea una caldera, porque estoy seguro de que seréis el jugador número 12 y tendremos muchas más opciones de ganar otra final”.
Atenuación de la estrella
Es innegable que el sevillano tiene un talento especial. Pero este curso no está sabiendo sacarle partido. El Carlos Álvarez de Primera División no se asemeja al que maravilló a la parroquia levantinista en la categoría de plata, donde demostró que Segunda se le quedaba pequeña. Sí es cierto que en las primeras jornadas, sobre todo con Julián Calero al frente del banquillo granota, jugó como extremo derecho. Pero una vez reubicado en su posición, tampoco ha deslumbrado en el verde con su visión de juego, desparpajo y descaro.Y el primero en ser consciente de que no está a su mejor nivel es el propio jugador.
Las cifras hablan por sí solas: en los 26 partidos que ha disputado en LaLiga tan solo ha anotado tres goles —frente Girona, que es el próximo rival que visita el templo granota, Real Oviedo y Sevilla FC, que es su exequipo— y una asistencia. Este viernes, ante el Deportivo Alavés protagonizó la gran ocasión de la primera parte, junto al disparo de Iván Romero que llegó al filo del descanso. Superados los primeros diez minutos, en una situación de contrataque, el sevillano estuvo cerca de abrir la lata con su zurda tras un centro de Paco Cortés, pero el esférico se marchó lamiendo el larguero. No fue su único aviso: recién iniciada la segunda parte, estrelló un balón al palo de la meta defendida por Sivera.
Pendientes del parte médico
Otro factor que le ha estado impidiendo dar su mejor versión es la pubalgia que padeció a mediados de julio de 2025 y que ha admitido que aún sigue dándole problemas. Eso sí, no guarda relación con las molestias que le han obligado a abandonar el terreno de juego ante el Alavés. “No es la pubalgia, será algo más. Ha hecho un gesto de abrir la pierna y ha sentido algo más, pero esperemos que no sea mucho”, explicó Castro tras el partido. El jugador sufre una lesión muscular y en las próximas horas se conocerá el alcance exacto de la lesión.