Cuando la noche era más oscura, Boca encontró el funcionamiento tan buscado, los goles y un triunfo necesario
En el reencuentro de Lanús con su gente tras la histórica consagración en la Recopa Sudamericana ante Flamengo, la fiesta parecía preparada para el Granate. Pero fue azul y oro, y con invitados especiales. Acompañado por 7.000 hinchas en la popular visitante, Boca dio el golpe en el sur, cortó la racha de cuatro partidos sin triunfos y redondeó su mejor partido en el ciclo de Claudio Ubeda.
Con un gran nivel de Tomás Aranda, el chico de 18 años que saltó a la titularidad tras su muy buen ingreso frente a Gimnasia de Mendoza, Boca jugó un primer tiempo completo, casi perfecto, en el que impuso condiciones desde el inicio y concretó dos de las tres llegadas claras que generó: la primera, tras un remate de Santiago Ascacibar que se clavó en el ángulo luego de un desvío en José Canale; y más tarde, tras una buena acción del juvenil, un rechazo fallido de Nahuel Losada y un cabezazo certero de Miguel Merentiel. Pudo ser 3 a 0, pero el arquero le ahogó el grito a Adam Bareiro.

Sin descollar, pero con un nivel muy superior al de partidos anteriores, Boca se plantó en la Fortaleza con autoridad, presionando alto en la salida de Lanús y obligándolo a saltear líneas. Sin Rodrigo Castillo, transferido a Fluminense, y con Walter Bou desde el arranque, el local no tuvo un punto de apoyo para el juego directo; la ausencia de Marcelino Moreno, baja por lesión, le restó desequilibrio y manejo. En el medio, Boca contó con Leandro Paredes como sostén del equipo y Milton Delgado como rueda de auxilio para quitar, relevar y darle destino seguro a la pelota.
Así, Agustín Marchesín fue un espectador de lujo de 45 minutos para poner en un cuadrito, en los que Boca combinó orden táctico, solidez defensiva y contundencia en el ataque. El arquero, reprobado por los hinchas de Lanús -en 2024, fichó para Gremio tras negociar su regreso al club-, casi no tuvo trabajo: apenas intervino para reponer o participar en la salida con los pies.

En el complemento, Boca resistió el arranque de un Lanús envalentonado tras el ingreso de Dylan Aquino y, pese a que repartió la tenencia, siguió manejando la pelota con criterio y no pasó sobresaltos. Más allá de algún arresto individual del delantero que definió la Recopa Sudamericana con un golazo en el Maracaná, el equipo nunca perdió el control del partido. Creció Paredes, Ascacibar impuso presencia y empujó hacia adelante, y los de arriba siguieron afilados: aunque no marcó, Bareiro jugó como marcan los manuales del “9″, y Merentiel volvió a facturar con una definición exquisita -con enorme asistencia de Paredes- para que Boca volviera a marcar tres goles después de 17 partidos: la última vez había sido en octubre de 2025, cuando venció 3 a 1 a Barracas, también como visitante.
Mientras la dirigencia continúa en la búsqueda de refuerzos -suenan Sebastián Villa, de Independiente Rivadavia, y Alan Lescano, de Argentinos Juniors-, Boca demostró que puede rendir mejor con lo que tiene y superar con claridad a un equipo de categoría y buen presente, y que los chicos de la casa también pueden ser solución: Aranda, que jugó por primera vez como titular, pedía pista desde hace tiempo, pero recién asomó en Primera cuando Boca perdió por lesión a casi todos sus delanteros.

El chico tuvo arranques que invitan a ilusionarse: partió como volante por izquierda, pero por momentos se movió como extremo, jugando simple, a un toque, y también animándose a la gambeta, a asociarse y a atacar los espacios, evitando el cuerpo a cuerpo con jugadores más fuertes, aunque menos veloces. Jugó los 90 minutos y solo le faltó el gol.
El contraste entre los bancos se reflejó en los cambios: mientras Mauricio Pellegrino realizó cuatro variantes en menos de media hora, Ubeda recién tocó el equipo sobre el final. Fue, para el técnico, una bocanada de aire fresco luego de una semana en la que volvieron a mencionarse posibles reemplazantes: Antonio Mohamed, Néstor Lorenzo y hasta Filipe Luís.

En el final, Boca dejó que los minutos corrieran, se defendió con la pelota y encadenó pases para que su gente aplaudiera en la tribuna y Ubeda aprobara desde el borde del campo de juego. Hasta Marchesín se lució en el cierre con una estirada contra el palo por un cabezazo de Peña Biafore, para también sentirse parte de una goleada para disfrutar y tomar como punto de despegue.
En su octavo partido en el Apertura, Boca se dio un gran gusto ante Lanús y vivió una noche de encanto, con goles, personalidad y pasajes de buen fútbol. Allá lejos, en la cabecera, se vio una postal que hacía tiempo no aparecía: los hinchas de Boca disfrutando de un triunfo sólido, sintiéndose identificados y cantando “olé” ante el toqueteo del mediocampo. El fútbol, a veces, tiene estos vaivenes: en cuestión de días, Boca pasó de empatar de local ante Gimnasia de Mendoza y ser silbado por su público, a dominar con claridad al campeón sudamericano y desatar la euforia y el desahogo de su gente. Será cuestión de ratificar lo mostrado en el sur y evitar que este triunfo quede apenas como una feliz noche de verano.
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Trabajos del Armando Dely en 80%
Una inspección técnica al proyecto del estadio Armando Dely Valdés dio a conocer que la obra registra un 88% de avance físico, infraestructuras deportivas que prontamente será entregada por parte del gobierno a la provincia de Colón.
La supervisión fue realizada por personal técnico de la Dirección de Desarrollo Territorial (DDT) y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), junto a Eduardo Álvarez, encargado del proyecto por parte de la empresa constructora PROLOSA.
Durante el recorrido se informó que actualmente se trabaja en la pavimentación del área destinada al atletismo.
Además se instaló la pantalla electrónica, una de las bombas del sistema de riego del campo y la caseta de narración. Solo resta la colocación de una segunda bomba para completar el sistema.
De mantenerse el ritmo de trabajo, se estima que a finales del mes de abril Colón contará con un estadio de fútbol totalmente renovado y listo para el disfrute de atletas y aficionados.
La familia futbolística y la afición colonense espera con ansias este renovado coliseo.
El estadio Armando Dely Valdés, también es sede del equipo Árabe Unido, que ha ganado 15 títulos en la máxima categoría del fútbol panameño.