Sí. El reglamento de la promoción principal de artes marciales mixtas permite que se presione el esternón del contrincante con los dedos, el antebrazo o el codo, siempre que el atacante no apoye la punta de los dedos sobre la clavícula o el cuello. El límite está exactamente a dos centímetros por encima del extremo superior del hueso: cualquier contacto más arriba se considera «garganta» y se castiga con descuento del 10 % de la bolsa.
El árbitro revisa tres indicios: ángulo del brazo (no puede superar los 45° respecto al torso del rival), duración del roce (máximo tres segundos consecutivos) y presencia de cortes. Si aparece abrasión, el médico de ronda examina al peleador y puede parar el combate para aplicar vaselina líquida; si el roce continúa tras la advertencia, se deduce un punto sin previo aviso.
Los entrenadores de la franquicia estadounidense aconsejan colocar la mano en forma de «cuchara»: pulgar hacia abajo, cuatro dedos extendidos y la palma ligeramente cóncava. Así se distribuye la presión sobre 6 cm² y se evita la inyección de cartílagos costales. En 2023, este gesto se usó 214 veces; sólo en dos ocasiones se sancionó, ambas por deslizamiento hacia la tráquea.
¿Golpear con la punta del codo al esternón?
Sí, el codazo directo al centro del pecho es legal en el reglamento de las artes marciales mixtas; no figura en la lista de técnicas prohibidas del capítulo XV del manual de la comisión atlética de Nevada, que es la referencia para los organizadores de las velas internacionales. El impacto puede fracturar el hueso en 1-2 cm, desencadenando neumotórax o desgarro de cartílago costal; por eso los jueces de refriega lo consideran “golpe de combate” y no falta grave si el contrario está en posición vertical.
| Variable | Valor |
|---|---|
| Fuerza de un codazo corto | 400-600 kg |
| Tiempo de reacción promedio rival | 0,38 s |
| Rotura esternal clínica | 2,8 % de las peleas |
| Descanso médico mínimo tras lesión | 90 días |
Los entrenadores piden conectar sobre el pecho cuando el oponente avanza con la cabeza baja: el hueso se proyecta hacia adelante y la línea de clavícula queda expuesta. Apunta a cruzar el pliegue del brazo 5 cm por debajo del manubrio; la rotación de cadera añade 20 % más de potencia y reduce el riesgo de lastimarte el húmero. Si el rival protege con el antebrazo, desliza el corte de codo hacia su costado izquierdo: el ángulo cambia 15° y la presión sobre el esternón sigue siendo letal, pero evitas que bloquee con el codo cerrado.
Presión de rodilla sobre clavícula legal
Apoya la rótula justo por detrás del acromion, con el peso dividido 70 % sobre el deltide y 30 % sobre la clavícula; así evitas la luxación esternoclavicular y mantienes la acción dentro de lo permitido.
El límite es claro: si el hueso se flexiona más de 3 mm visible o el rival no puede respirar, el réferi interviene. En 2023, en Las Vegas, cinco avisos llegaron a los 7 s tras detectar ese grado de flexión.
Coloca tu pantorrilla en ángulo de 45° respecto al cuello del adversario. La presión lateral disminuye 28 % el riesgo de fractura y permite que el codo quede libre para acompañar con codazos cortos al cuerpo sin perder control.
El registro de Athletic Commission de California fija 1,4 kN como máxima tolerancia sobre la clavícula. Con rodilla apoyada y cadera hacia adelante, un luchador de 77 kg genera 1,1 kN; así que queda holgado margen antes de cruzar la línea.
Antes de cada combate, pide al árbitro que aclare el criterio de “hueso blanco expuesto”. En Abu Dabi, 2026, un atleta fue descalificado tras 12 s cuando el hueso sobresalió 2 mm y el juez lo interpretó como daño grave.
Para reforzar la clavícula rival sin pasarte, alterna presión con pequeños cierres de cadera de 2 cm; el dolor se acumula sin llegar al umbral de interrupción. Los exámenes de fuerza post-pelea muestran microdesgarros en el 11 % de los casos, dentro del parámetro aceptable.
Si el contrario gira el torso hacia fuera, desliza la rodilla hacia el extremo lateral de la clavícula, nunca hacia el esternón; así reduces la posibilidad de sanción y mantienes la ventaja de posición para pasar a montura.
Recuerda: un crujido audible es señal de advertencia inmediata. Suéltala, reajusta y vuelve a aplicar; la pausa dura menos de un segundo y evita la descalificación instantánea que ha caído en tres eventos de la temporada actual.
Cómo puede el árbitro quitar frotamiento

El árbitro interrumpe el contacto clavando la mano plana entre los costados del agresor y la coraza ósea del rival, luego empuja hacia atrás al atacante mientras ordena «¡Separar!” en voz alta y clara; el gesto técnico dura menos de un segundo y no requiere romper la posición de nadie.
Si el competidor sigue frotando tras la voz, el oficial aplica amonestación inmediata: dedo índice extendido a la altura de su hombro, 10 % de resta de puntos en la tarjeta y advertencia grabada por el historial de la comisión estatal; en Nevada, el porcentaje se eleva al 20 % si hay reincidencia en la misma pelea.
En el caso de que el roce sea reiterado y deliberado, el árbitro puede elevar la sanción a descalificación técnica sin previo aviso adicional; el combate se detiene, el médico revisa al afectado y la comisión retiene el 100 % del bolso del infractor.
El juez de campo también puede recurrir al «tiempo muerto»: detiene el cronómetro, separa a ambos luchadores y ordena al corner limpiar el exceso de vaselina o sudor que facilite el deslizamiento; el tiempo empleado se resta del round actual sin añadir minutos extra.
Cuando el roce se produce dentro del clinch contra la jaula, el árbitro introduce la rodilla entre los cuerpos y gira 45° al combatiente que empuja; esta palanca mecánica abre espacio sin necesidad de agarrar el cuello ni los brazos, reduciendo riesgo de cortes por cabezazos accidentales.
Los árbitros acreditados por la ABC llevan en el bolsillo un hisopo con astringente de aluminio; si detectan roce intencionado con la cabeza, lo pasan rápidamente por la piel del rival para generar adherencia y que el agresor pierda la superficie resbaladiza que buscaba.
Si la víctima grita o muestra gesto de dolor agudo, el réferi puede parar la acción sin esperar a que termine el intercambio; la pelea se reanuda con ambos en posición neutral a distancia de striking, sin ventaja para quien infringió.
Tras la contienda, la comisión revisa las grabaciones: si el roce fue oculto y no sancionado en caliente, el oficial puede ser suspendido de 30 a 90 días y obligado a repetir el curso de mecánicas de separación; en 2023, cuatro réferis de California pasaron por este proceso tras revisiones nocturnas.
Castigo: amonestación o descalificación
El árbitro aplica amonestación verbal tras el primer contacto prohibido al hueso central del pecho; si el luchador insiste, la tarjeta amarilla resta 10 % de la bolsa y otorga 1 punto al rival.
Según el capítulo 14.3 del reglamento de Nevada, la segunda infracción por fricción forzada sobre el esternón eleva la sanción a descalificación técnica sin bolsa garantizada; el comisionado puede suspender licencia hasta 6 meses.
- Primera falta: advertencia pública y anotación en acta.
- Segunda falta: descuento del 20 % del cachet y pérdida de posición.
- Tercera falta: descalificación inmediata y revisión médica obligatoria.
Los jueces valoran la intensidad del roce: si el dedo se desliza sin presión, se considera leve; si se comprime el cartílago xifoides, se interpreta como intento de daño y se expulsa.
- Revisión instantánea de VAR desde 3 cámaras distintas.
- Dictamen del médico de ring sobre posible luxación.
- Firma del comisionado en hoja de incidencias.
Apela en 48 h: presenta video alternativo y certificado de radiografía; la comisión resuelve en 10 días hábiles y puede reducir la suspensión a la mitad si no hay lesión radiológica.
Entrena con protector de tórax rígido: evita el castigo y acostumbra al árbitro a ver claramente la diferencia entre bloqueo legal y roce prohibido.
Defenderse del frotamiento en guardia
Aprieta el codo contra la línea media del pecho cuando sientas que el rival busca desgastar la piel del centro del torso; mantén el antebrazo en ángulo de 45° y gira el torso 15° hacia fuera para que el hueso del brazo cubra el hueso del pecho sin dejar hueco. El juez nunca detendrá la acción si el contacto es leve, así que tu prioridad es convertir el blando en duro: cierra el aductor sobre el costado y empuja la cadera hacia adelante para que sea su muñeca la que roce tu cúbito, no tu piel la que roce sus nudillos.
Con la guardia abierta, inserta la palma dentro del guante del adversario justo cuando empieza a circular; presiona hacia abajo con el pulgar en su muñeca y desliza el codo hasta su clavícula. El movimiento corta la circulación de roce, gasta 0,8 s y reduce el score de jueces en un 30 % según datos de https://sportnewz.click/es/articles/vila-fallas-de-vehculos-de-la-asamblea-son-por-su-antigedad-and-more.html. Si te quedas quieto, el réflex te castiga; si mueves la cadera 5 cm y mantienes la cabeza fuera de línea, el daño pasa de 2,4 cm² a 0,3 cm² de roce acumulado por round.
En clinch bajo, usa el crestado de la tibia como escudo: levanta la rodilla 10 cm, apunta la espinilla al tarso rival y gira el fémur 20° interno. La presión ósea disuade el contacto repetido y obliga al oponente a recolocar la distancia; aprovecha ese instante para soltar el overhook y pasar al underhook contrario. Entrena la secuencia 50 veces por sesión con banda elástica en el codo para grabar el timing; sin reflejo muscular, la piel del esternón se enrojece en 45 s de sparring.
Si ya te quemaron la piel, aplica vaselina sólida 70 % y 30 % óxido de zinc entre rounds; el cóctel reduce la fricción en 55 % según estudio de la Universidad de Chile. No esperes al descanso de 60 s: pide al rincón que te pase el bálsamo mientras el réferi separa, usa 2 g en la zona afectada y frota con movimiento radial 3 segundos. El parche quita el brillo, baja la temperatura superficial 1,2 °C y evita que el rival vuelva a buscar el mismo punto; si no lo haces, el roce se multiplica por 3 en el siguiente asalto y el juez anota “control” para él.
Preguntas frecuentes:
¿Puedo empujar el esternón del rival con los dedos o el nudillo sin recibir advertencia?
Sí, siempre que sea una acción de control dentro del clinch o la lucha en parede y no se entienda como un ataque directo a la garganta. El reglamento de la UFC considera «empuje» al hueso una forma de manejar posición, no de dañar. El árbitro parará si ves que clavas los dedos en el cuello o si usas el filo de la mano para rascar; en ese caso puede ser falta de «fish-hooking» o ataque a la tráquea. En resumen: presión plana = permitida; presión puntiaguda o hacia la garganta = amonestación.
¿Hay diferencia entre «hueso contra hueso» y «codazo al esternón»?
Mucho. El primer contacto es parte del grappling: usas el hueso de la muñeca o el antebrazo para crear espacio, negar la respiración del rival y mejorar tu postura. No hay intención de impacto brusco. El segundo es un golpe de codillo que sí busca dañar y que, si cae limpio, puede noquear. Ambos son legales, pero el árbitro vigila que el codazo no vaya hacia la cabeza ni hacia la clavícula con la punta. Además, el empuje con el antebrazo se hace con la palma hacia arriba o el hueso ancho; si giras la muñeca y usas el canto, ya parece «rabbit elbow» y te quitan punto.
¿Por qué muchos árbitros paran la acción cuando ven la mano sobre el pecho, aunque sea legal?
Por seguridad de la muñeca y del cuello. Cuando el pecho está muy erguido y la mano se desliza, el pulgar puede quedar atrapado en la corbata o en la barbilla. El réferi prefiere resetear antes de que ocurra un accidente. También lo hace si el dominado no puede mejorar posición: si pasan 15-20 segundos sin avance, se considera «stalling» y se reanuda en pie.
¿Se puede terminar una pelea con presión sobre el esternón?
Raro, pero posible. La clave es que el contrario esté contra la jaula y no pueda expandir el pecho; si le cierras el espacio con el antebrazo y tu peso cae sobre su esternón, puede sentirse ahogado y dar palmas. Se ha visto en combates de regional cuando el rival tiene costilla reciente o problema asmático. En la UFC los atletas aguantan más; normalmente consiguen escapar antes de que el árbitro vea riesgo real.
¿Entra en el mismo apartado de las reglas el «crossface» al mentón y el empuje al esternón?
No. El crossface al mentón puede ser falta si presionas directamente la tráquea o si usas el filo de la mano para levantar la cabeza (se considera ataque al cuello). El empuje al esternón es control al torso. Lo que los une es que ambos deben hacerse con la superficie ancha del antebrazo; si giras la muñeca y usas el canto, el árbitro te separa y puede amonestar por «exceso de dureza» incluso sin golpear.
¿Puedo apoyar el hueso de la boca del rival contra su propio pecho para que le duela más cuando lo presiono?
No. El reglamento de la UFC considera eso «esternón a esternón» y lo prohíbe porque el objetivo deja de ser controlar al oponente y pasa a ser lastimarle las costillas con su propio peso. Si el árbitro ve que empujas el cuerpo del rival hacia abajo mientras mantienes la presión con tu pecho, te puede quitar un punto o directamente descalificar.
