Ricardo Enrique Mangana Barberá (Caracas, 22/09/1999) está de vuelta en la SD Compostela casi tres años después y tras una experiencia reciente en el fútbol venezolano. Riki regresa a San Lázaro en un momento clave de la temporada, con el cuadro picheleiro líder, pero inmerso en una evidente crisis de resultados. El defensor de 26 años, que ya redebutó en la derrota santiaguesa ante el Silva (2-1), analiza su vuelta, su rol en el equipo y el reto inmediato de ayudar al Compos a conseguir el ansiado ascenso.
¿Cómo está siendo su vuelta a Santiago y su adaptación al equipo?
La vuelta está siendo muy buena. Es un lugar en el que ya estuve una temporada y media, donde me sentí muy cómodo, y todo me resulta familiar. Hay bastantes compañeros nuevos, pero también algunos con los que coincidí antes, así que la adaptación está siendo rápida y sencilla.
¿De qué manera surgió su regreso al Compostela?
La liga en Venezuela, donde estuve, funciona por año natural. Al terminar la temporada tuve que decidir si seguir fuera o regresar a España. Sabía que quedaba poco para el final del curso y quería ir a un lugar donde me sintiera cómodo. El Compostela era ese sitio, surgió la posibilidad y no lo dudé.
Tras su salida en 2023 pasó por varios clubes y jugó en Venezuela. ¿Qué valoración hace de esa experiencia en el extranjero?
Muy positiva. Las experiencias son lo que muchas veces define a un jugador. Viví un fútbol diferente, competí en una liga exigente e incluso en una competición internacional. Todo eso me ayudó a madurar y crecer.
¿Seguía la actualidad del Compos?
Sí. Suelo seguir a los equipos en los que he jugado y además mantengo amistades dentro del club. Siempre he estado pendiente de cómo iba el equipo y de la actualidad del Compostela.
¿Ha notado diferencias entre el club que dejó y el que se ha encontrado ahora?
No demasiadas. Es un club que siempre ha trabajado muy bien y sigue teniendo los medios y la estructura adecuados. En lo deportivo continúa siendo una entidad fuerte en la categoría. La plantilla es nueva, pero hay muchos jugadores gallegos y la integración ha sido fácil.
¿Cómo está siendo su adaptación al vestuario?
Es diferente a otras experiencias porque conozco el club, el cuerpo técnico y a gente de la entidad. Eso hace que todo sea más rápido y sencillo. Además, conocía a varios jugadores del fútbol gallego.
Debutó en A Grela ante el Silva como titular. ¿Qué valoración hace del encuentro?
Fue un partido complicado, en un campo difícil. El equipo compitió bien e intentó hacer lo trabajado durante la semana. Tuvimos ocasiones que no supimos aprovechar y los goles encajados fueron desafortunados. Debemos aprender del encuentro y mejorar para no repetir errores.
Jugó como defensa central. ¿Se siente cómodo en esa posición?
Sí, bastante. Es una posición en la que he jugado más desde que me fui de Santiago y me encuentro cómodo. Considero que es una posición que domino bastante, que me gusta y en la que me siento muy cómodo.
A nivel personal, ¿qué cree que puede aportar al equipo hasta final de temporada?
Soy un jugador joven, pero con experiencias en distintas ligas y categorías. Puedo aportar energía positiva, trabajo y ayudar a que el entrenador tenga más opciones. La idea es que todos estemos al máximo nivel para afrontar el tramo final, que es el más complicado pero también el más bonito.
Ha firmado hasta final de temporada. ¿Se ve en el Compostela a medio o largo plazo?
Sí. Estoy muy cómodo aquí y podría verme jugando más años. La decisión actual (contrato hasta junio de 2026) responde a circunstancias extradeportivas. Ahora el objetivo es terminar la temporada, lograr el ascenso y después ya se verá.
Estoy muy cómodo aquí y podría verme jugando más años. La decisión actual responde a circunstancias extradeportivas. Ahora el objetivo es terminar la temporada, lograr el ascenso y después ya se verá.
Jugador de la SD Compostela
El equipo atraviesa un pequeño bache, aunque sigue líder. ¿Existe preocupación en el vestuario?
Nerviosismo no, pero sí realismo. Llegamos a tener diez puntos de ventaja y ahora la diferencia es menor, aunque tenemos un partido pendiente. Sabemos que este tramo es el más bonito y el más difícil, pero estamos motivados porque dependemos de nosotros mismos.
¿No ascender sería un fracaso para el proyecto?
No sé si llamarlo fracaso, pero el Compostela es un club que, por medios y objetivos, está prácticamente obligado a subir. Esa es la meta y estoy convencido de que se va a conseguir.
¿Cómo afrontan el partido pendiente ante el Juventud Cambados?
Somos conscientes de que es un partido muy importante porque puede darnos puntos extra. El rival directo ya ha jugado sus partidos, así que estamos motivados y centrados en lograr la victoria.
¿Qué mensaje envía a la afición compostelanista?
Que sigan apoyando como lo están haciendo. Antes de firmar ya vine a ver partidos y sentí su apoyo. Que tengan paciencia, porque llega la parte más bonita de la temporada. El objetivo es devolver al equipo a Segunda RFEF y, en el futuro, aspirar a más.